| dot
iNfo
|
dot
info
La
instalación dot.iNfo se compone
de dos piezas puestas en relación mediante su disposición
en el espacio de una misma sala de paredes y techo negro.
La pared principal, situada en el eje mayor de la sala, es ocupada
por una gran pantalla dividida en cuatro sectores, donde se
proyectan imágenes de presentadores de informativos de
distintas cadenas de TV de prácticamente todo el planeta.
El sonido está a muy bajo volumen y sólo puede
ser escuchado al acercarnos a la pantalla o en los umbrales/entrada/s
a la sala, ello impide percibir imagen y sonido simultáneamente
y con la claridad necesaria; en la mezcla de los cuatro canales
de audio se acentúa también ese problema perceptivo
ya que la preeminencia de un canal de audio sobre otro no está
ligada a la edición al “corte” de la imagen.
La segunda pìeza que compone dot.iNfo
ocupa las tres paredes restantes de la sala. A modo de mapa
estelar o rizoma, constelación o arborescencia, un conjunto
de casi doscientas cartelas de 10 cm de alto y de 100 y 150
cm de ancho en las que están escritas direcciones webs.
Estas cartelas están conectadas entre sí -a modo
de línea de fuga o posibles recorridos- por trazos de
vinilo blanco de 1 cm. de ancho. La pieza es un modelo espacial
de la web y también, claro está, el libro de bookmarks
(favoritos) propuesto por el autor. Las cartelas con las url
se ramifican por el techo y algunos de sus ramales salen de
la Sala invadiendo los espacios vecinos.
EL
ESPACIO
Las dos piezas que componen la instalación DotiNfo se
relacionan por oposición tanto conceptualmente como desde
el lenguaje usado y acaban por generar dos espacios diferenciados
que corresponden a dos modelos de información: jerárquico
y descentralizado, activo y pasivo…
La pantalla dispuesta en el eje mayor de la sala muestra imágenes
de informativos de televisión; locutores diferentes e
idiomas diferentes (2) para la misma puesta en escena, para
una representación común. Su disposición
evidencia la jerarquía de la imagen en el mundo contemporáneo,
una preeminencia construida durante siglos en las comunicaciones
visuales de poder: altar de iglesia y pantalla de hollywood,
teatro burgués y televisión de masas. Comunicaciones
que nos han ofrecido innumerables relatos desarrollados mediante
las artes y tecnologías de cada momento, relatos que
comparten el mismo poder seductor, su unidireccionalidad y la
imposibilidad de respuesta o interacción, y que son expresión
de un dominio basado en nuestra reducción a espectadores.
Esta pieza sólo ofrece una mirada posible, desde un mismo
punto de vista y alineado con ese eje visual, y a esa mirada
corresponde una única imagen: la imagen sobrecodificada
del locutor de informativos; un modelo que al constituirse como
cerrado, afecta a nuestra compresión de los fenómenos
y procesos a los que el mundo de la información atiende.
La segunda pieza, extendida por paredes y techos, desbordando
la propia sala hacia los espacios limítrofes obliga a
recorrerla y descubrirla: construirla por parte del espectador,
que irá estableciendo rutas, redes y resonancias entre
ese conjunto de urls que se le propone y que él mismo
conectará con sus recorridos online. Con ella, hablamos
de otra estructura del sistema de la información, compuesta
por flujos que son compartidos por usuarios en posición
de igualdad, un sistema abierto definido por sus entradas-salidas
que permite tanto la recepción como la emisión
y en el que lectores-autores pueden intervenir simultáneamente
y a distintos niveles. Hablamos de una información participativa,
descentralizada, interactiva en el auténtico sentido
de la palabra, creadora de un espacio público de nuevo
cuño, muy lejos de esa visión reduccionista que
entiende como información interactiva lo que es simple
presencia online (de los medios en papel) o la extensión
electrónica de las cartas al director como modelo de
participación.
La pieza recuerda visualmente el modelo tradicional de representación
de las constelaciones, pareciera como si con ello remarcara
el papel que juega la velocidad e interconectividad frente al
contenido explícito de la información transmitida:
posiblemente el mensaje de los nuevos procesos comunicativos.
Entre una y otra pieza, la instalación DotiNfo propone
como tarea al espectador y arma para su deleite, marcar su posición
y distancia frente a una y otra, establecer las posibles relaciones
y generar otras nuevas, más allá de las que se
le proponen.
LOS
NOMBRES
Incluso cuando escribo mi nombre, dibujo, Joseph Beuys La cuestión
del nombre surge del propio espacio, al recorrer con la mirada
las paredes se percibe que las URL no sólo son "direcciones",
en el sentido de "señas", sino también
el nombre de un lugar o un territorio dentro de una red territorial
llena de referencias lingüísticas de mucha multiplicidad
y polivalencias (de pluralidades de gran complejidad), que comparten
un lenguaje común (html) generalmente invisible, al menos
en apariencia. Sin embargo, la presencia de ese lenguaje invisible
es indudable en los nombres de los sitios, que señalan
direcciones al mismo tiempo.
Fuera de la Sala, en el umbral de entrada, una primera cartela
ofrece la url: http://dotiNfo.jorgedragon.net . El espectador
se encuentra así con una primera dirección de
internet, la que corresponde al trabajo que va a visitar. Es
una url que se describe a sí misma: convertida en recurso
( .net -la exposición se ha de extender en el ciberespacio
a través de esta “puerta de entrada”, la
url citada) pero conteniendo a la vez título de la pieza
y nombre del autor.
El conjunto de cartelas que contienen las url, son nombres-señas
que no están conectados como les es "propio",
es decir en su condición específica de clave para
dirigirse a ese espacio al que corresponde a través de
la línea telefónica y sobre la energía
eléctrica. Están dibujados, una imagen fijada
tanto en su condición de grafismo en tinta sobre papel
-no por casualidad negro sobre blanco- a su vez fijada a la
pared -negro sobre blanco sobre negro- y cada uno de esos rótulos
se conecta a otros mediante una banda que opera como señal
gráfica.Cada nombre, con su extensión propia,
con su categorización interna de la información
que proporciona al lector, constituye la representación
de un lugar en la red al que se puede dirigir la atención,
y, en ocasiones, informa de la identidad de ese lugar. Aquí
se aleja relativamente del significado de los nombres de personas.
Y eso, al margen de la conexión tecnológica que
no tiene la inscripción gráfica de los nombres
en la instalación, sí permanece.
POÉTICA
La fórmula de la rotulación y la disposición
de esos rótulos en el espacio acaba por crear un espacio
poético, una poesía visual a partir de la escritura
y no exactamente de lo escrito. Y la poética de lo gráfico
constituye un territorio amplio que en algún sector comparte
una tierra de nadie que es tierra de ambos: el tamaño
elegido para la tipografía junto al establecimiento de
una gráfica de alto contraste en la que las letras acaban
por crear un efecto óptico de movimiento, permite a dibujo
y escritura perder su carácter representacional y significativo
para redefinirse como poética autónoma.
Importa aquí señalar las relaciones entre el espacio,
su concepción y efectuación, y la posición
que ocupa el espectador, y todo ello puesto en la línea
de una construcción poética. Las sucesivas revoluciones
o revueltas en el arte contemporáneo han dado lugar a
numerosas y amplias discusiones sobre la definición del
"espacio de representación": desplazamiento,
supresión, deconstrucción… El espacio de
dotiNfo se constituye como espacio escenográfico que
podría recibir la definición de desplazado.
A la primera vista se trata de una caja escénica, con
todos sus elementos organizados para su visualización.
A la contra, es imposible ver esa caja desde una perspectiva
externa, es, por tanto, una escenografía que anula la
posición del espectador pasivo exterior, prescinde de
la frontalidad y excluye en términos absolutos la posibilidad
de la lectura dirigida y sometida que proporciona al espectador
tal punto de vista.
Excluidas la frontalidad, la exterioridad y la pasividad, el
espectador entra a formar parte del espacio, y su sola presencia
lo transforma en espacio de acción no teatralizada. Se
trata ahora de intervenir desde dentro: "estoy aquí",
se dice inevitablemente el espectador. Y ya no se trata de ver
lo que otros hacen para el
espectador, se trata de ver qué hace cada uno en ese
interior.
Volviendo a la paradoja antes señalada, la acción
del espectador es la de construir, a través de la lectura
y la percepción de lo que está en juego: la yuxtaposición
de las imágenes de vídeo (cuyo estatismo se corresponde
con la frontalidad y el sometimiento de la mirada y, por tanto,
su pasivización) con las imágenes gráficas
de las cartelas señalando las constelaciones de nombres,
señas y territorios (cuya lectura exige el desplazamiento,
el recorrido, la prospección, quién sabe si para
alguno la cata) y en esa lectura, la puesta en contacto con
los mundos de la experiencia real de estar ahí en ese
interior que se constituye en escenografía personal en
la que establecer su propio relato con el que cuestionar su
propia posición en el mundo a través de los territorios
de información, conexión y saber.Exige una larga
explicación con no pocas indicaciones de carácter
histórico, pero esta dimensión poética
visual que pone en juego distintos ámbitos de percepción,
pone en contacto varios ámbitos de
experiencia y de realidad y cuestiona la posición de
autor y lector tiene antecedentes tan largos como la propia
palabra escrita o el propio dibujo, sea nombre o representación.
ARTES
VISUALES Y NUEVAS TECNOLOGÍAS
La puesta en cuestión de las prácticas artísticas
se ha acelerado con la presencia y uso de los medios de comunicación
(MCS) y posteriormente de las nuevas tecnologías de la
información y comunicación (NTIC), aunque afectándolas
de manera bien diferente. Por una parte, a la extensión
(cobertura) en nuestras sociedades de la presencia de los medios
de comunicación, ha correspondido un proceso inverso,
de reducción del espacio ocupado en ellos por la creación
artística, una presencia que ha ido siendo sustituida
por la información sobre ella y en una fase posterior
sobre aspectos tangenciales a las propios trabajos.
Han sido las NTIC las que además de aportar claras ventajas
respecto a la reproductibilidad o transmisión, han afectado
desde dentro a la propia práctica artística confiriéndole
una autonomía política sin precedentes, sustentada
en la estrecha relación entre sus aportaciones a esas
prácticas a la vez que a sus desarrollos teóricos:
las nuevas tecnologías lo son porque trascienden sus
aspectos técnicos para acabar por constituirse como un
saber. Son las NTIC las que permiten al artista constituir,
solo o en compañía de otros, su propia plataforma
desde la que establecer relaciones directa en una comunidad
territorial, reduciendo la presencia de los mediadores culturales
y escapando a su control. Se puede trabajar en red, con otros
artistas o con quien no lo sea pero participa con sus propias
condiciones. EL AUTOR
Hablábamos más arriba de cómo las NTIC
han afectado a la práctica artística y del carácter
político, de gestión de la toma de decisiones,
de la autonomía que ofrece al autor al permitirle evitar
los obstáculos y trampas del sistema cultural; pero también
las NTIC han posibilitado la ampliación práctica
del cuestionamiento del propio papel de artista, por sí
y en el mundo, un cuestionamiento que es inseparable del contexto,
y conlleva el conflicto con el propio ambiente y medio social,
político y económico.
El aprovechamiento de las nuevas tecnologías en el cuestionamiento
general lleva consigo el desarrollo de unas estrategias de conflicto
a partir de la creación de territorios exóticos
desde los que operar en la crítica y en la generación
de representaciones. Piénsese en el discurso impuesto
por el lobby de las galerías de arte, y que tanto eco
encuentra en los acomodaticios medios de comunicación
social, por el que se da a entender que no hay producción
artística de valor fuera de la que muestran sus espacios,
o que el artista no puede establecer relaciones económicas
directas con sus clientes, pretendiendose instituir las propias
galerías como el único canal homologado o de confianza
para la venta de estos productos culturales (las obras de arte)
y como el intermediario imprescindible y obligado entre el productor
cultural y el público al que va dirigido el trabajo.
TERRITORIO
Deleuze-Guattari señalaban la diferencia fundamental
entre el plano y el mapa, con respecto al lugar-espacio que
describe el primero y al territorio que representa el segundo.
El plano como ilustración técnica desprovisto
de contigüidad y la proyección simbólica
del mapa hacia el territorio.
La idea de que todo territorio es complejo y parcial, y la idea
de que toda cartografía sigue el mismo principio se expande
en la noción de representación, en la composición
de la pieza (“'composición, composición,
es la verdadera definición del arte”, dice también
Deleuze por ahí –no recuerdo dónde- y también
“haced mapas, y no fotos ni dibujos”, en Rizoma).
CARTOGRAFIA
La cartografía en dotiNfo se reconoce en la representación
del territorio complejo que constituyen la diversidad de conexiones,
de relaciones conectivas, de niveles de conexión de una
amplia diversidad
de territorios autónomos que la posibilidad efectiva
de su conexión define como red territorial compleja.
Pero hay que añadir, en el reino de las paradojas, que
tal conectividad es efectiva a un nivel
tecnológico, y que en dotiNfo no se produce la efectuación
de la conexión entre territorios, sino la conexión
mental y conceptual entre la comprensión del sistema
por su representación física, por así
decir, y la comprensión de la realidad de esas conexiones
y territorios conectados por formar parte de esa realidad superterritorial
en relación con los necesarios recorridos reales que
el sujeto debe hacer para que sean efectivas, y que en la instalación
operan a nivel de sección, sin dejar por ello de constituirse
como
alegoría del todo: territorio de territorios, conexiones
y experiencia.
ESPACIO
PÚBLICO
En otro nivel, es claro que existe una condición de espacio
público en el territorio aludido por este trabajo, llámesele
ciberespacio, red, Internet, o de cualquier otra forma. Y ese
nuevo espacio público no se genera por sí mismo,
sino por intervenciones. Dejamos al margen la cuestión
del contexto tecnológico, social y económico.
La creación de territorios específica del arte
puede tener su lugar, pero no menos que el del estudio del lenguaje,
el debate político, la estructura de la información,
la crítica, la propaganda, la charla o el comercio. Todas
y cada una de las partes constituye una plataforma autónoma
y contribuye a la realidad efectiva de la red. Todas las partes
son producto de la intervención directa y aplicada de
sujetos concretos en el territorio común de la red.
Pero el recorrido es experiencia propia. En este caso, dotiNfo
presenta una cartografía a través de la mirada
de jd –que, ojo, no es el plano del su mundo. Lenguaje
e información, arte, Palestina y mundo árabe,
arte, amistad y biografía, autoría y construcción
colectiva… es decir, la acción en el mundo que
es específica de una determinada experiencia, y que obligatoriamente
sitúa al espectador ante su propia experiencia, incluso
ante sus propias expectativas: ¿Ese recorrido es el mío?
dirá el espectador; ¿cuál es el mío,
si este no es? Con lo que la extensión del mundo que
propone siempre toda representación
artística en el debate que le es específico tiene
su contrapeso en la extensión que cada espectador propone
silenciosamente al ser consciente de la lectura de esa cartografía
que se le ofrece en dotiNfo.
|